Cruzar disciplinas antes de construir evita rework y decisiones a ciegas en el sitio.
Detectar interferencias antes de que lleguen a obra es una de las formas más directas de reducir sobrecostos en un proyecto. Al coordinar modelos de arquitectura, estructura e instalaciones en una sola fuente de datos, cada conflicto queda documentado con su ubicación exacta, la disciplina involucrada y el estado de resolución — antes de que se convierta en un problema físico.